En las playas del Mar Menor y de nuestro litoral mediterráneo, no sólo encontramos restos de animales y plantas, objetos variados son depositados por el oleaje en sus orillas: botellas ebrias, maderas flotantes, redes troceadas, bidones de plástico, restos de naufragios y cientos de tesoros inimaginables. Tras fuertes oleajes aparecen, como arrancados al dios Neptuno, hierros oxidados de tridentes o de algún velamen cuarteado. Muchos de los objetos materiales llevan incrustados, como inquilinos gratuitos, caracolillos, algas, percebes, etc., sin duda estos objetos llevaban mucho tiempo sumergidos.

Material empleado: Cartulinas recortadas (25x10 cm aproximadamente), rotuladores, estacas de madera (ver dibujo), bolsas de basura y libreta de campo. 

Desarrollo: No deja de ser una buena labor quitar basuras de las playas y montes, pero su clasificación resulta interesante. Es útil previamente establecer los espacios de depósito: uno para objetos de metal, otro para los plásticos, etc. ¡Cuidado con dañarse! Los niños en grupos designados recogen los objetos encontrados y los dejan en los espacios designados. Hay que tomar nota y apuntar para realizar un estudio estadístico.

Los experimentos didácticos son realmente interesantes si se realizan con procedimientos científicos, es decir, con un itinerario metodológico adecuado que conduzca a la mente hacia la observación, toma de datos, reflexión, formulación de hipótesis, comprobación de las hipótesis y programación de nuevos experimentos. Algunas plantas contienen esencias o aceites esenciales, que son hidrocarburos inflamables, son líquidos de composición muy diversa. Se dividen en dos grandes grupos: los terpenos y los alcanfores. Al primer grupo pertenecen las esencias del limón y de la naranja. La fórmula de los terpenos es C10 H16.

Material empleado: Un limón, una naranja, un cuchillo, el ¿cuaderno de experimentos¿, una caja de cerillas y una vela de cera. 

Desarrollo: Cortamos un trozo de la corteza de limón y otro de naranja (realizar el experimento de forma simultánea con los dos frutos, para comprobaciones de hipótesis formuladas con anterioridad). Encendemos la vela. Comprimimos (doblando bruscamente) la corteza, con el objetivo de que expulse las esencias, realizando esta operación cerca de la llama. Comprobaremos que los líquidos expulsados se inflaman con cierta violencia (proporcional a la brusquedad de la compresión). Las conclusiones y las actividades derivadas del experimento son múltiples. ¡Ya verás!

En los itinerarios didácticos, salidas programadas o en las prácticas de senderismo por los espacios naturales de nuestra Región (Sierra Espuña, Calblanque, Monte Arabí, etc.) es fácil tropezarse con huesos de pequeños vertebrados, tales como: roedores, aves de especies variadas, zorros, etc. Con estos restos duros, debidamente limpiados con lejía diluida, podemos confeccionar un mural de esqueletos de vertebrados.

Desarrollo: Una vez que hayamos recogido los huesos, los enjuagamos con agua y los mantenemos sumergidos en un recipiente con tres partes de agua y una de lejía, con el objetivo de eliminar posibles microorganismos vivos. Una vez secados al sol, realizaremos las mediciones de los huesos. También intentaremos identificar la especie vertebrada a la que pertenecen. En último término los iremos acoplando con cinta adhesiva en la cartulina y procederemos a escribir un texto informativo de cada hueso. 

Material empleado: Una bolsa o recipiente adecuado para guardar los huesos, unos guantes de plástico, lejía, agua, cartulina para mural, cinta adhesiva, regla métrica e instrumentos de dibujo.

Fue el químico Faraday quién formula las primeras leyes de la electrólisis. La electrólisis es un fenómeno químico y eléctrico por lo que se rompen los enlaces de los átomos en sus moléculas y se divorcian de estas últimas. Unos marchan al cátodo o electrodo negativo y otras al ánodo o electrodo positivo.

Material empleado: Agua del Mar Menor o de la Rambla Salada o de algún acuífero salado, un recipiente de cristal de boca ancha, dos cables de cobre o de metal conductor, papel de estaño o del llamado ¿papel de plata¿, una pila de petaca de 4`5 voltios, una bombilla y su porta adecuadas a las características eléctricas de la pila, libreta de campo o de experimentos y reloj.

Desarrollo: Se llena un recipiente con agua salada. Se enganchan los cables a los polos de la pila de petaca, y en el extremo opuesto se sujeta, con el cable desprotegido del aislante, un trocito de papel de estaño. Hay que intercalar en uno de los cables la bombilla y su porta (tal y como aparecen en el dibujo). Cuando todo este preparado se sumergen ambos extremos en el agua salada.

Con una cámara fotográfica digital podemos realizar un archivo fotográfico de plantas y flores de nuestro entorno o del parque regional visitado. También se puede montar una exposición fotográfica de flores y plantas. 

Es muy interesante y motivador que los amantes de la naturaleza se aficionen a la fotografía como recurso de estudio. La cámara digital ofrece múltiples alternativas de realización didáctica.

Material empleado: Cámara fotográfica digital, cuaderno de campo, un ordenador adecuado, papel fotográfico, rotuladores de diferentes colores y cartulina para el mural. 

Desarrollo: Es cuestión de preparar la cámara fotográfica antes de la salida didáctica o itinerario natural (revisar la batería), apuntaremos en el "cuaderno de campo" las características de la planta que fotografiemos (lugar, hábitat, temperatura, plantas del entorno, suelo, fecha, etc). 

Es aconsejable que elijamos especies que conozcamos, que sepamos su nombre o con características vistosas o muy significativas. Se descargarán las fotos en un fichero creado para ello, debidamente identificado Con el material fotográfico y los apuntes de campo se realizaran los murales para la exposición.

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